
El presidente Donald Trump anunció su intención de que el Departamento de Justicia (DOJ) busque la pena de muerte en todos los casos de asesinato que ocurran en Washington, DC. Destacó que la pena capital es una “medida preventiva muy fuerte” contra el crimen.
Sin embargo, esta propuesta desafía directamente la postura de larga data del Distrito contra la pena capital, ya que ha sido abolida localmente desde 1981 y un referéndum de 1992 rechazó abrumadoramente su restablecimiento.
Sin embargo, debido a la estructura federal única de Washington, DC, el gobierno federal conserva jurisdicción sobre ciertos asuntos legales, incluidos los procesos penales, lo que permite la posibilidad de presentar cargos federales y la pena de muerte en casos específicos.