Un nuevo informe del Departamento de Estado sostiene que Cuba ha cultivado una red de organizaciones activistas estadounidenses que pueden movilizarse contra la política de Estados Unidos, citando como ejemplo reciente un plan publicado públicamente para realizar protestas en bases militares estadounidenses, instalaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y edificios federales.
El "Plan Nacional de Respuesta Rápida" de junio fue distribuido por la Red Nacional sobre Cuba, una coalición estadounidense de más de 60 organizaciones. El Departamento de Estado vincula a la coalición con el gobierno cubano a través de su relación con el Instituto Cubano de la Amistad con los Pueblos (ICAP), una entidad gubernamental sancionada en junio por supuestamente apoyar actividades de inteligencia cubanas.
El plan exige "acciones coordinadas a nivel nacional" dentro de las 24 horas posteriores a un ataque militar estadounidense, o a la "amenaza inminente" de uno, y afirma que su objetivo es hacer que sea "política y materialmente costoso para el gobierno de Estados Unidos librar una guerra contra Cuba".