El informe de empleo de abril nos recordó una vez más que la economía estadounidense es más fuerte de lo que insisten los pesimistas profesionales, los analistas de Wall Street y los expertos en finanzas de Washington.
En abril, la creación de empleo no agrícola aumentó en 115.000 puestos, casi el doble de la previsión general de aproximadamente 65.000. El sector privado tuvo un desempeño aún mejor, con un aumento de 123.000 puestos, frente a unas expectativas cercanas a los 75.000. La tasa de desempleo se mantuvo estable en el 4,3 por ciento.